Los alumnos de 3º, acompañados por sus familias, han creado estos maravillosos adornos navideños que guardan algo más que purpurina y colores… guardan tiempo compartido, ilusión y cariño. 

Forman parte del proyecto europeo “Christmas Tree”, donde enviaremos nuestros adornos a colegios de distintos países. Cada pieza viajará lejos, llevando un pedacito de nosotros y trayendo de vuelta la forma en que otros niños viven la Navidad en sus hogares. 

Es emocionante ver cómo, entre risas, pegamento y creatividad, nuestros niños descubren que la Navidad también es aprender, conectar y abrir el corazón al mundo. 







