Hoy, la Fundación vive un día donde pasado y presente se entrelazan 
En la peregrinación en honor a San Acisclo y Santa Victoria, sentimos cómo la historia de Córdoba y su testimonio de fe laten en cada paso, recordándonos quiénes somos y a quién seguimos.
Son los gestos sencillos —caminar juntos, orar juntos, recordar juntos— los que mantienen viva nuestra esencia cristiana. Hoy descubrimos que la memoria, la tradición y la fe no solo se conservan: se viven, se sienten, se comparten 
¡Allí estará nuestro Colegio, dejando también su huella!






