La ilusión se hace realidad.
Al igual que Jesús, los niños reciben a los Reyes Magos con los ojos muy abiertos y el corazón que se sale.
Hay nervios, abrazos, sonrisas que no se esconden y gestos pequeños que lo dicen todo. La magia existe. Y ocurre, cuando se comparte 
Estas imágenes nos devuelven a todos, a nuestra infancia, donde todo es posible y cada instante se guarda para siempre, como los recuerdos buenos.















