Hoy, en el Colegio Diocesano La Milagrosa, encendemos nuestras velas y nuestros corazones 

Cada llama nos recuerda el amor, la fe y la gratitud que llevamos dentro.
La luz que celebramos hoy no es solo la de la vela, sino la que nace de nuestra bondad, nuestra alegría y nuestro cuidado hacia los demás. Que este Día de la Candelaria nos inspire a proteger, compartir y multiplicar esa Luz, en cada gesto, en cada sonrisa, en cada abrazo 











